Como les decía, mi pariente el cual es ingeniero hacía y deshacía la formula que tenía en sus manos. Anteriormente, los dedos de los pies, los cuales eran los más afectados por los hongos, fueron los que pagaron la falta de experiencia del empírico alquimista, en buena hora que no pasó a mayores y pudo corregir con un buen tiempo de reposo y unas cuantas pastillas para el dolor.

Cuando hubo pasado el tiempo, empezó de nuevo en su aventura, razonando que posiblemente se le pasó algo de ácido en la formula, ya que no hay explicación el por qué de la reacción en sus dedos. En este caso me imagino que fue eso, porque nunca quiso decir que fue lo que hizo. Entre mezcla y mezcla fue consiguiendo algo parecido a la formula secreta, hasta que un día encontró la adecuada para sus pies y el resultado, que le dijo adiós a los hongos en los pies.

La primera en darse cuenta fue desde luego su esposa, que era la que más sufría con la pestilencia de sus pies. Entre preguntas y preguntas, extrañada de  los efectos y que maravillosamente daba resultado, terminó por decirle lo que había hecho y que desde luego era una bendición para él, por lo tanto parecía que ahí quedaba todo, pero no fue así. La esposa conversó a su hermano y él, en confianza le pidió que le diera un poquito de su elixir porque también padecía del mismo mal, sólo que en menor grado.

después de probar su cuñado el producto de la buena fe, se lo conversa a un amigo y este a otro y ya pueden imaginarse lo que pasó. De la noche a la mañana, estuvo preparando una muestra para cada uno de los amigos de los amigos. Al cabo de dos semanas ya tenía comerciantes en la puerta de su casa, ganando grandes cantidades de dinero, fruto de su desesperación y depresión que originó una aventura, que con el tiempo terminó en amargura.

Como siempre hay envidiosos en todas partes, alguien por ahí le quiso comprar los derechos y la formula, pero él, torpemente le dijo que no tenía ningún documento de nada y peor de sanidad. Esa respuesta le originó su pesadilla, casi termina preso, le quitaron todo sus implementos para la fabricación y de paso le axigían que entregue la formula, es seguro que alguien quería dedicarse a la producción a costillas del éxito ajeno. Nunca entregó su formula.

¿Sabían que la envidia es una de las causantes para el mal olor del cuerpo y de los hongos en los pies?

Blog recomendado: “Perdiendo el miedo al éxito”  http://rsanahuano.com

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